Red Natura 2000 · Badajoz · Sierra Morena occidental
Sierra de María Andrés
Una sierra caliza en el corazón de los Barros: pequeña en superficie, enorme en rareza biológica.
Caracterización general
Una rareza caliza en tierra de pizarras
Para entender por qué esta sierra importa, hay que entender primero lo que tiene bajo los pies.
Extremadura es, en su mayor parte, una tierra de granitos y pizarras. Esa geología silícica da lugar a paisajes preciosos, pero relativamente homogéneos desde el punto de vista botánico. Por eso, cuando aparece una mancha de roca caliza —como ocurre aquí, en las estribaciones de Sierra Morena, entre los términos de La Parra, La Morera, Nogales, Salvatierra de los Barros y Feria— la diversidad de plantas se dispara de golpe. El sustrato calizo permite la existencia de especies que no pueden vivir en suelos ácidos: endemismos, plantas raras, comunidades vegetales que en toda la región apenas ocupan unas pocas hectáreas.
Eso es, en esencia, lo que hace especial a la ZEC Sierra de María Andrés (Zona Especial de Conservación, código europeo ES4310066): no su tamaño —poco más de 4.000 hectáreas—, sino lo que guarda dentro. La Unión Europea la reconoció como Lugar de Importancia Comunitaria ya en el año 2000, y la Directiva Hábitats identifica en ella 17 elementos de interés: ocho hábitats del Anexo I y nueve especies del Anexo II, algunas de ellas no encontradas en ningún otro lugar de Extremadura.
Los cinco municipios del espacio
La ZEC se extiende por cinco términos municipales, aunque de forma muy desigual. La Parra acoge casi la mitad de la superficie protegida y es, con diferencia, el municipio más afectado en términos relativos: casi el 47% de su territorio cae dentro de la ZEC. En el extremo opuesto, Feria apenas es rozada en su límite.
| Municipio | Sup. municipal (ha) | Superficie en ZEC (ha) | % de la ZEC | % del término |
|---|---|---|---|---|
| La Parra | 7.791,82 | 1.883,07 | 24,17 % | 46,97 % |
| La Morera | 4.353,60 | 810,73 | 18,62 % | 20,22 % |
| Nogales | 8.087,81 | 665,05 | 8,22 % | 16,59 % |
| Salvatierra de los Barros | 7.502,36 | 665,94 | 8,08 % | 15,11 % |
| Feria | 7.356,45 | 44,10 | 0,60 % | 1,10 % |
Localización
Dónde se encuentra
En el suroeste de Badajoz, entre la tierra de Barros y las últimas sierras de Sierra Morena.
El mapa muestra el LIC Sierra de María Andrés (verde) y el término municipal de Salvatierra de los Barros (línea discontinua). La ZEC se extiende además por otros cuatro municipios de la comarca; aquí solo marcamos el pueblo.
Directiva Hábitats · Anexo I
Los ocho hábitats de interés comunitario
Un hábitat de interés comunitario es, simplificando, un tipo de vegetación o ecosistema lo bastante raro o valioso como para que Europa se haya comprometido a protegerlo.
En la Sierra de María Andrés conviven ocho de estos hábitats, desde las dehesas que cubren el 32% del espacio hasta las grietas de roca caliza que apenas ocupan 2 hectáreas. Los marcados como elementos clave son los que mejor justifican la existencia de la ZEC: sin ellos, este espacio no sería lo que es.
El hábitat más representativo de la sierra. Incluye coscojales (Quercus coccifera) que en algunos puntos superan los dos metros de altura —casi árboles— y acebuchales que la Junta de Extremadura ha catalogado como Notable regional.
Imagínalo como una maraña densa, aromática, verde oscuro en verano cuando todo lo demás está amarillo. Es el corazón vegetal de la sierra.
Elemento claveEl paisaje dominante en hectáreas. Las dehesas adehesadas de encina —ese sistema tan extremeño de árboles dispersos sobre pastizal— son también hábitat comunitario y estructuran la matriz del espacio.
Lo que ves al llegar a la sierra desde la carretera: encinas, sombra, hierba. Un paisaje milenario que también es ecosistema protegido.
Bosque de encinas cerrado, sin el manejo humano de la dehesa. Representa la vegetación potencial natural de buena parte de la sierra: lo que habría si no hubiera pastoreo ni poda.
Más umbrío, más denso, con más madera muerta y, por tanto, más invertebrados y aves forestales.
Solo 2,39 hectáreas, pero son las más valiosas de la ZEC. Las plantas casmofíticas son especialistas en vivir en grietas de roca; aquí, sobre caliza, aparecen especies que no existen en ningún otro punto de Extremadura.
Un hábitat invisible para quien no sabe mirarlo: plantas diminutas aferradas a la piedra, en escarpes que nadie pisaría. Ahí, exactamente ahí, viven los endemismos más raros de la sierra.
Elemento claveAdelfares, tamujos y matorrales ribereños que bordean los arroyos estacionales. Pequeño en superficie, pero crítico como corredor ecológico que conecta los distintos núcleos de sierra entre sí y con el entorno.
En verano, el verde intenso de las adelfas en flor marca los cauces secos. Es el hilo conductor del espacio.
Elemento claveEl asterisco (*) indica hábitat prioritario: de los más amenazados en Europa. Son pastizales de plantas anuales que completan su ciclo vital en pocos meses, sobre suelos pedregosos y pobres. Su riqueza en invertebrados y aves esteparias es notable.
La Mina Alfredo es la principal representación de este hábitat. Sus galerías oscuras y húmedas son un refugio ideal para los murciélagos: temperatura estable, tranquilidad, y paredes donde aferrarse.
No es una cueva en el sentido clásico: es una mina minera abandonada. Pero para los murciélagos, funciona exactamente igual.
Juncales y herbazales higrófilos ligados a bordes de arroyos y zonas encharcadas temporalmente. Aunque escasos en superficie, añaden diversidad floral y sirven de abrevadero y refugio para anfibios.
Flora amenazada
Plantas que solo crecen aquí
Algunas de las especies vegetales más raras de Extremadura tienen en esta sierra su único o principal refugio conocido.
El sustrato calizo actúa como filtro: solo prosperan las plantas adaptadas a él. Eso hace que la flora calcícola sea especialmente exclusiva, con endemismos que no aparecen en los suelos ácidos del entorno. Dos de ellas concentran buena parte del esfuerzo de conservación del Plan de Gestión.
Astragalus gines-lopezii — En peligro de extinción
Esta pequeña leguminosa —descrita científicamente hace pocas décadas y bautizada en honor al botánico Ginés López— vive exclusivamente en la Sierra de María Andrés dentro de Extremadura. Toda la población regional conocida se reduce a unos 1.000 individuos en este enclave. Cualquier episodio catastrófico —un incendio, una transformación de uso del suelo, una sequía extrema— podría eliminarla de golpe de la comunidad autónoma.
El Plan de Gestión considera prioritario establecer al menos dos nuevas poblaciones en otros puntos de la ZEC, como seguro frente a esa posibilidad.
Ceratocapnos heterocarpa — Sensible a la alteración de su hábitat
Una planta anual de la familia de las papaveráceas —pariente lejana de las amapolas— que coloniza las grietas y fisuras de las calizas. Catalogada como «Sensible a la Alteración de su Hábitat» en el CREAE, la sierra alberga una buena representación de su población, localizada en los afloramientos rocosos del hábitat 8210.
Otras plantas de interés florístico
La caliza también acoge varias orquídeas silvestres incluidas en el catálogo regional: Barlia robertiana (la orquídea más robusta de la Península), Aceras anthropophorum y Serapias parviflora. Y sobre todo, Narcissus assoanus, un pequeño narciso considerado elemento clave del Plan de Gestión, cuyas poblaciones en la ZIP 2 están siendo objeto de estudio específico.
Directiva Hábitats · Anexo II
La fauna protegida: murciélagos, peces y reptiles
Nueve taxones del Anexo II de la Directiva Hábitats tienen presencia confirmada. El protagonismo faunístico lo acapara, con diferencia, la Mina Alfredo.
La colonia de quirópteros de la Mina Alfredo
Una galería minera abandonada en las entrañas de la sierra alberga una de las comunidades de murciélagos más relevantes del suroeste extremeño. Seis especies del Anexo II utilizan la mina como refugio: cuatro del género Rhinolophus (murciélagos de herradura, así llamados por la curiosa membrana nasal en forma de herradura que usan para ecolocalizar), más Miniopterus schreibersi y Myotis myotis.
El dato más llamativo es el censo invernal de Miniopterus schreibersi: entre 550 y 600 individuos hibernando en la misma galería. Para una especie que necesita frío estable, oscuridad total y tranquilidad absoluta, la mina es un refugio casi perfecto.
| Cód. | Nombre científico | Nombre común | Grupo | Elem. clave | Población |
|---|---|---|---|---|---|
| 1302 | Rhinolophus mehelyi | Murciélago mediano de herradura | Quiróptero | Sí | 2–5 ind. |
| 1303 | Rhinolophus hipposideros | Murciélago pequeño de herradura | Quiróptero | Sí | 1–4 ind. |
| 1304 | Rhinolophus ferrumequinum | Murciélago grande de herradura | Quiróptero | Sí | 24 ind. (resid.) |
| 1305 | Rhinolophus euryale | Murciélago mediterráneo de herradura | Quiróptero | Sí | 1–4 ind. |
| 1310 | Miniopterus schreibersi | Murciélago de cueva | Quiróptero | Sí | 550–600 ind. (inv.) |
| 1324 | Myotis myotis | Murciélago ratonero grande | Quiróptero | Sí | 3–9 ind. |
| 6277 | Narcissus assoanus | Narciso de Asso | Planta vasc. | Sí | Presente |
| 1221 | Mauremys leprosa | Galápago leproso | Reptil | No | Presente |
| 1194 | Discoglossus galganoi | Sapillo pintojo ibérico | Anfibio | No | Presente |
| 1123 | Rutilus alburnoides | Calandino | Pez | No | Presente |
| 1125 | Rutilus lemmingii | Pardilla | Pez | No | Presente |
| 5302 | Cobitis paludica | Colmilleja | Pez | No | Presente |
| 6168 | Luciobarbus comizo | Barbo comizo | Pez | No | Presente |
Presiones y riesgos
Lo que amenaza a la sierra
La sierra no está en peligro inminente, pero sí bajo presiones reales que el Plan de Gestión identifica con precisión.
Una máquina que «limpia» un taluz calizo puede eliminar la única población de una especie que no existe en ningún otro sitio.
El olivar es el cultivo que más ha avanzado sobre los matorrales calcícolas en las últimas décadas en esta comarca.
El Plan de Gestión lo prohíbe expresamente en la ZAI 3. El paisaje de la sierra y su fauna nocturna son incompatibles con esta infraestructura.
El pastoreo bien gestionado es compatible con la conservación; el exceso, no. La clave está en la carga ganadera y en mantener al ganado fuera de las zonas más sensibles.
Planificación espacial
Cómo se organiza la protección
No toda la ZEC tiene el mismo nivel de sensibilidad. Por eso el Plan de Gestión divide el espacio en zonas con distintos grados de regulación.
El criterio es simple: a mayor concentración de valores naturales raros y amenazados, mayor protección. Las zonas prioritarias coinciden con los afloramientos calizos y con la Mina Alfredo.
No es que la mina sea bonita de visitar. Es que lo que vive dentro —centenares de murciélagos de seis especies distintas— justifica por sí solo toda la ZEC.
Un escarpe de roca caliza al que nadie presta atención desde el camino. En sus grietas, sin embargo, viven plantas que no existen en ningún otro punto de la comunidad autónoma.
Conservación activa
Qué se hace —y qué no se puede hacer— para proteger la sierra
El Plan de Gestión no es un documento decorativo: establece prohibiciones concretas, fomenta actuaciones y asigna presupuesto a intervenciones directas.
Las medidas se clasifican en tres tipos. Las de Regulación (R) son de obligado cumplimiento —prohíben determinadas actuaciones—. Las de Fomento (D) promueven buenas prácticas sin imponerlas. Y las de Actuación (A) son intervenciones directas con coste económico asignado.
Fuente: Plan de Gestión de la ZEC «Sierra de María Andrés», Junta de Extremadura · Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía. Directiva 92/43/CEE (Hábitats).
Especies de la sierra
5 especies de plantas e insectos catalogadas en esta zona en Flor de Greda.
