El proyecto
Flor de Greda
Un cuaderno de campo sobre las plantas y los insectos de Salvatierra de los Barros
¿Quién hay detrás?
Me llamo Tomás. Nací y crecí en Salvatierra de los Barros, y desde pequeño recuerdo caminar solo por el campo, recorriendo Juandemás, el castillo o Santa María; no entiendo mi vida lejos de la naturaleza. Tengo la suerte de vivir en este pequeño rincón del bosque encantado que es la dehesa extremeña, al suroeste de la península ibérica. Es una tierra extrema y dura, donde el calor moldea el terruño. Sin embargo, la singularidad de nuestro pueblo viene dada por su altitud —Peña Utrera alcanza los 815 metros—, lo que genera parajes propios de sierra con una vegetación característica de castaños y helechales. Este paisaje no tiene nada que ver con la llanura arcillosa de Tierra de Barros, que muchos asocian a nuestro nombre; de hecho, el «apellido» de los Barros proviene de nuestra otra gran seña de identidad: la alfarería.
Las plantas y los insectos
Aunque soy un neófito en la fotografía y mis imágenes no buscan una calidad profesional, me apasiona capturar el entorno. Me fascinan las plantas y los insectos, ese mundo diminuto que vive a nuestros pies y que suele pasar desapercibido porque siempre caminamos con la mirada puesta en el horizonte.
¿Por qué Flor de Greda?
Flor de Greda nació, precisamente, de la necesidad de dar cobijo a esas pequeñas respuestas. La greda es barro, y en estos suelos nace una de las plantas que para mí es de las más maravillosas del entorno de la dehesa: la jara.
Este proyecto no es una enciclopedia botánica ni entomológica, ni pretende serlo; es mi cuaderno de campo, un espacio creado con cariño y con la firme convicción de que el paisaje que nos rodea merece ser conocido, valorado y nombrado. Flor de Greda es, en definitiva, la flor que brota en ese barro particular, en ese paisaje concreto, en este territorio que es el nuestro.
